Los implantes dentales cortos son ideales para pacientes con una disponibilidad ósea maxilar limitada, ya que reducen la dificultad, la duración, los posibles problemas y coste del tratamiento.

Estos implantes dentales son más cortos que los tradicionales ( miden entre 4 y 8,5 mm) por lo que están indicados en los casos en los que el nervio alveolar está a 5 ó 6 mm. de la superficie del hueso.

Maximizan las posibilidades de colocación de implantes dentales y minimizan la necesidad de recurrir a procedimientos de injertos óseos con lo que reducimos el tiempo de cicatrización y el coste de las técnicas de injerto de hueso.

Los implantes cortos están especialmente indicados en la zona posterior de la mandíbula, donde las técnicas de aumento de hueso implican un mayor riesgo de complicaciones severas como una lesión del nervio responsable de la sensibilidad del labio.

O cuando se trata de solucionar un caso de sensible falta de hueso en el maxilar con un seno muy dilatado, como alternativa de elección a la elevación de este seno.

Al evitar esta cirugía más compleja, la duración del tratamiento es similar a la de los implantes convencionales, unos tres meses, frente a los nueve meses que supone la colocación de