Los implantes generalmente no se rechazan, pero puede que no se integren en el hueso de manera correcta. Esto suele ocurrir por diferentes causas.
Una de ellas es la infección. Ésta hace que la unión al hueso no sea correcta. En otras ocasiones, la colocación del implante puede haberse hecho con una inserción a alta fuerza y provocar necrosis ósea, lo que desemboca en una infección que provoca la desinserción del implante.
Ambas cursan con dolor e inflamación durante las semanas posteriores a la colocación del implante. Ver más información en Puede haber rechazo de los implantes dentales